marketing rentable

El marketing que funciona no es bonito. Es rentable.

Tienes una página de Facebook llena de diseños minimalistas. Tienes una cuenta de Instagram con fotos de catálogo que parecen sacadas de una revista de arquitectura. Tienes una web que "respira", con mucho espacio en blanco y una tipografía tan delgada que apenas se lee.

Tus amigos te dan like. Tu mamá te dice que tu negocio se ve "muy profesional". Incluso otros diseñadores te felicitan por tu "buen gusto".

Pero hay una verdad que te muerde la nuca cada vez que revisas tu cuenta bancaria a fin de mes:

Tu marketing es un adorno caro.

Estás pagando un "impuesto a la vanidad" que te está desangrando.

Porque en México, nos han vendido la idea de que el marketing es un concurso de belleza. Nos han enseñado que el copy es "redacción bonita" que no debe incomodar a nadie.

Y mientras tú te preocupas por no "ofender" o por que el feed de Instagram se vea armónico, tu competencia —esa que tiene anuncios feos, directos y agresivos— se está llevando el dinero de tus clientes a manos llenas.

El marketing que funciona no es bonito. Es rentable.

Y si no entiendes la diferencia, mejor cierra tu negocio y abre una galería de arte, porque ahí el aplauso sí es la moneda de cambio.

En el mundo real, lo que cuentan son los depósitos.

Por eso te hablo de marketing rentable.

Deja que los marketeros hipsters de Valle Oriente sigan con sus viajes mentales para encontrar el "buyer persona" de otro incauto, y acércate al marketing rentable.


Índice
  1. 1. El engaño de la "Redacción Bonita"
  2. 2. Tráfico vs. Ventas: La métrica de los tontos
  3. 3. El "Impuesto a la Vanidad" que estás pagando
  4. 4. La paradoja de la estética: ¿Por qué Amazon es feo?
  5. 5. La Verdad sobre el dolor (Lo que no quieres escuchar)
  6. 6. ¿Eres un artista o un hombre de negocios?
  7. Quiero marketing que facture, no que decore. Inscríbeme

1. El engaño de la "Redacción Bonita"

En las agencias de México, el copywriting se trata como si fuera poesía corporativa. El redactor es un chico que quería ser novelista y que ahora usa adjetivos elegantes para describir tu servicio de contabilidad o tu software de logística.

Te venden "historias que conectan". Te venden "presencia de marca".

Basura.

El copywriting de verdad es ventas multiplicadas por la masa. No es literatura. Es un vendedor que no duerme, que no descansa y que no tiene miedo de pedir el dinero.

Si tu texto no confronta al lector, si no le señala su error, si no le hace sentir el vacío de su situación actual, no estás haciendo copy; estás haciendo relaciones públicas gratuitas.

En México existe este pavor cultural a "ofender". Queremos ser tan amables, tan "atentos", que terminamos siendo invisibles. "Por favor, si usted gusta, podría considerar nuestra opción...". ¡Nadie compra así! La gente compra cuando siente que tiene un problema incendiario y tú eres el único con un extintor en la mano.

Si tu redacción es "bonita", el lector la lee, suspira y se olvida. Si tu redacción es rentable, el lector siente una punzada en el estómago y no puede dormir hasta que te dé los datos de su tarjeta.

2. Tráfico vs. Ventas: La métrica de los tontos

Hay algo que me hierve la sangre: las agencias que te entregan reportes llenos de gráficas verdes que dicen "Subimos el tráfico un 300%".

¿Y qué? ¿Puedes pagar la renta con clics? ¿Puedes ir al supermercado y pagar con "impresiones de página"?

El tráfico es vanidad. Las ventas son realidad.

Estas agencias te venden basura marketera a la que le llaman:

  • Artículos de blog optimizados.
  • Contenido para sitios web.
  • Publicaciones en redes sociales.
  • Eslóganes publicitarios.
  • Naming creativo (What a hell!).

Puedes tener un millón de visitas de gente que piensa que tu contenido es "lindo", pero si nadie compra, tienes un problema de comunicación sistémico. Estás atrayendo mirones, no compradores.

El marketing rentable no busca ser popular. Busca ser efectivo.

Prefiero mil veces una página web que visiten solo 10 personas al día, pero que 5 de ellas me compren, a una web viral que visiten 100,000 adolescentes que no tienen ni un peso en la bolsa.

Pero claro, venderle tráfico a un dueño de negocio es fácil.

Venderle resultados requiere saber de psicología, de oferta y de copywriting de respuesta directa. Y eso, amigo mío es marketing rentable, y no se enseña en la facultad de diseño.

3. El "Impuesto a la Vanidad" que estás pagando

Cada vez que rechazas un texto porque "suena muy fuerte" o porque "está muy largo", estás firmando un cheque a favor de tu competencia.

Existe una correlación inversa entre qué tan "bonito" se siente un anuncio para el dueño del negocio y qué tan bien funciona en el mercado.

¿Por qué?

Porque el dueño del negocio quiere verse como un "líder visionario", mientras que el cliente lo que quiere es que alguien le cure el dolor de muelas.

El marketing rentable a veces es feo.

  • Son correos de solo texto, sin imágenes pesadas que distraigan.
  • Son páginas de ventas eternas donde se explican todos los beneficios y se destruyen todas las objeciones.
  • Son titulares que parecen gritarte a la cara porque saben exactamente qué es lo que te quita el sueño.

Si tu marketing no te da un poco de vergüenza, probablemente no es lo suficientemente agresivo para destacar en el ruido digital de hoy.

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Si no estás polarizando —atrayendo a los tuyos y alejando a los que no te sirven—, estás en la zona gris. Y en la zona gris es donde los negocios mueren en silencio.

4. La paradoja de la estética: ¿Por qué Amazon es feo?

Mira a los gigantes. Mira Amazon. Mira Craigslist. Mira las cartas de ventas de los copywriters que facturan millones de dólares en Estados Unidos y Europa.

¿Se ven "bonitos"?

No. Se ven utilitarios.

Están diseñados para que el ojo no se pierda en decoraciones inútiles. Están diseñados para que el mensaje sea el protagonista absoluto.

Cuando saturas tu web con efectos visuales, le estás dando al cerebro de tu cliente una excusa para no leer.

Estás distrayendo al sistema cognitivo con colores y sombras mientras la oferta —lo que realmente importa— se queda en segundo plano.

Un copywriter de verdad sabe que una página en blanco con el titular correcto vende más que una obra de arte digital con un texto mediocre.

Pero en México, preferimos que la web sea "cool" aunque no convierta ni a un alma.

Preferimos el aplauso del colega que el depósito del cliente.

Y tú no estás aquí para recibir aplausos, estás aquí para sacar el dinero de la cuenta de tu cliente y ponerlo en la tuya. Punto.

Eso no lo consigues con "engagement".

5. La Verdad sobre el dolor (Lo que no quieres escuchar)

El marketing que funciona es el que mete el dedo en la llaga. El que hace que el dolor de tu cliente sea tan intenso que no tenga más opción que pagarte.

  • Si vendes servicios de salud, tienes que hablar de la enfermedad y de la muerte.
  • Si vendes servicios financieros, tienes que hablar de la pobreza y de la humillación de no tener dinero.
  • Si vendes copywriting, como yo, tengo que hablar de cómo tu negocio se está hundiendo mientras tú te engañas pensando que "ya casi pegamos el hit".

En México, el "copy" institucional se la pasa hablando de nubes y sueños.

Pero los sueños no venden; las pesadillas sí.

La gente se mueve diez veces más rápido para evitar un desastre que para alcanzar un paraíso.

Si tu marketing no hace que tu cliente se sienta un poco incómodo con su situación actual, no le estás dando una razón para cambiar.

Y si no cambia, no compra. Es así de simple y de cruel.

6. ¿Eres un artista o un hombre de negocios?

Es hora de que te mires al espejo.

Si sigues buscando la aprobación estética de tu agencia de publicidad, eres un artista frustrado que usa su empresa como lienzo. Y los lienzos son caros de mantener.

Si eres un hombre de negocios, deberías estar obsesionado con una sola métrica: el Retorno de Inversión (ROI).

Deberías estar exigiendo textos que confronten, que segmenten y que cierren ventas. Deberías estar harto de que te hablen de "alcance" cuando lo que necesitas es flujo de efectivo.

El marketing rentable es una ciencia de comportamiento. Es entender qué palabra hace que una persona abra la cartera. Y te aseguro que esa palabra rara vez es "innovación" o "sinergia". Casi siempre es una palabra que toca una inseguridad, una ambición o una necesidad básica.


El fin de la ilusión

Este post no es para que me digas que escribo bien. Me tiene sin cuidado si te gusta mi estilo o si te parece que soy demasiado duro.

Lo que me importa es que te des cuenta de que mientras lees esto, tu dinero se está filtrando por las grietas de tu comunicación "bonita".

Cada día que pasas sin una estrategia de copywriting de respuesta directa es un día que le regalas a la incertidumbre.

Escribo un email diario.

En esos correos no vas a encontrar fotos de mis vacaciones ni reflexiones filosóficas sobre el diseño web.

Vas a encontrar la realidad sin anestesia de por qué la gente compra y cómo puedes usar eso para que dejen de ignorarte.

En cada email te voy a vender.

Te voy a mostrar por qué mis servicios de copywriting son la única inversión lógica si quieres dejar de decorar el internet y empezar a dominar tu mercado.

Si eres de los que necesitan que les hablen con "por favor" y "usted disculpe", no te suscribas. No nos vamos a caer bien.

Pero si estás harto de ser el secreto mejor guardado de tu industria y quieres que tu marketing empiece a dolerle a tu competencia tanto como te duele a ti no vender...

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Ruiz Robledo Sergio Arturo

Mis tripas se retuercen cuando veo que un website tiene textos que a nadie le importan, y luego se preguntan por qué no venden. Sencillo, no hablan a sus clientes. Dicen que soy muy directo. Agresivo, me dicen otros, pero el resultado llega a las cuentas bancarias de mis clientes. Con eso basta. Lo demás es ruido.

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